Día del libro 2013

Hoy es el Día del libro y por lo tanto, y para continuar con mi tradición de regalaros algo de literatura para celebrarlo con vosotros, he decidido subir parte de un cuentecito que forma parte de un proyecto editorial muy ambicioso en el que tengo puestas mis ilusiones.

No puedo contaros exactamente en qué consiste, ya que aún está en producción, pero sí que os puedo decir que estoy trabajando con artistas de gran talento, como el maravilloso ilustrador y animador Rael del Fraile, la grandísima artista que es Olga Muñoz o el excepcional fotógrafo que es mi amigo y colega Demian Ortiz, de Babel  Estudio. Sin descontar la gran participación de mi hermano, Víctor Manuel Vázquez, parte indispensable del proyecto…

Sin más, os dejo con este precioso proyecto ilustrado por Rael del Fraile y titulado…

El robo de las sombras

¡Espero que lo disfrutéis!

00 Portada

01
Dicen que las sombras son un pedacito de oscuridad que se aferra a nuestros talones, el escondite de monstruos y pesadillas que esperan el momento adecuado para saltar sobre nosotros.
También dicen que las sombras no pueden desaparecer, por mucha luz que haya a su alrededor, y que la una, sin las otras, no podría existir.
Y quizás por ello, tres malvadas mujeres decidieron hace tiempo robar las sombras del mundo para juntarlas todas en un gigantesco horno.
Y quizás por ello, tres malvadas mujeres decidieron hace tiempo robar las sombras del mundo para juntarlas todas en un gigantesco horno.
Era una noche clara en las que las estrellas derramaban su luz mientras la luna, redonda y radiante, se admiraba en el pantano. Era medianoche cuando pasaron las tres horribles brujas, volando sobre sus escobas retorcidas, recogiendo en un gran saco las sombras de los habitantes de un pequeño pueblo que dormía en las faldas de las montañas.
Era una noche clara en la que las estrellas derramaban su luz mientras la Luna, redonda y radiante, se admiraba en el pantano.Era medianoche cuando pasaron las tres horribles brujas, volando sobre sus escobas retorcidas, recogiendo en un gran saco las sombras de los habitantes de un pequeño pueblo que dormía en las faldas de las montañas.
Sin embargo, no todos dormían. Una niña pequeña se encontraba mirando por la ventana a la radiante luna cuando, de pronto, sintió unas cosquillas en los pies.
Sin embargo, no todos dormían. Una niña pequeña se encontraba mirando por la ventana a la radiante Luna cuando, de pronto, sintió unas cosquillas en los pies.
Y sorprendida vio cómo la sombra se le desprendía y reptaba rápidamente hacia la chimenea, tratando de huir.
Saltó sobre su sombra, la sujetó y tiró de ella, pero aquel trocito de oscuridad era mucho más fuerte y, con un sonido como si algo se rasgara, la negra silueta atravesó la chimenea, precipitándose hacia el cielo nocturno para luego caer en el saco de las brujas.
Saltó sobre su sombra, la sujetó y tiró de ella, pero aquel trocito de oscuridad era mucho más fuerte y, con un sonido como si algo se rasgara, la negra silueta atravesó la chimenea, precipitándose hacia el cielo nocturno para luego caer en el saco de las brujas.
Llorando, , la niña se sentó en el frío suelo de su dormitorio. ¡Había perdido su sombra! Y, aunque no entendía del todo qué consecuencias tendría, sí que sabía muy bien que no conocía nada ni a nadie que careciera de ella. Y entonces sintió que algo se removía en su pequeño puño.
Llorando, , la niña se sentó en el frío suelo de su dormitorio. ¡Había perdido su sombra! Y, aunque no entendía del todo qué consecuencias tendría, sí que sabía muy bien que no conocía nada ni a nadie que careciera de ella.
Y entonces sintió que algo se removía en su pequeño puño.
Entreabrió los dedos y espió a través. Allí, en el hueco de su mano, revoloteaba un pedacito de su sombra. Sin soltarla, la niña cogió una cajita donde guardaba hilos y botones, la vació e introdujo en ella el inquieto retazo. Y, sin perder de vista la caja, aguardó a que se hiciera de día.
Entreabrió los dedos y espió a través. Allí, en el hueco de su mano, revoloteaba un pedacito de su sombra.
Sin soltarla, la niña cogió una cajita donde guardaba hilos y botones, la vació e introdujo en ella el inquieto retazo. Y, sin perder de vista la caja, aguardó a que se hiciera de día.
Con los primeros rayos del sol, la niña corrió escaleras abajo, hacia la cocina, pero no escuchó el familiar sonido de los platos y los vasos, y tampoco aspiró el aroma de las tostadas recién hechas o de la leche calentándose. Tras buscar por la casa, encontró a su madre sentada en la terraza, tiritando de frío con la vista perdida en la lejanía.
Con los primeros rayos del sol, la niña corrió escaleras abajo, hacia la cocina, pero no escuchó el familiar sonido de los platos y los vasos, y tampoco aspiró el aroma de las tostadas recién hechas o de la leche calentándose.
Tras buscar por la casa, encontró a su madre sentada en la terraza, tiritando de frío con la vista perdida en la lejanía.
Su rostro estaba mortalmente pálido, su cabello descolorido y sus rasgos parecían estar borrándose de la piel cada vez más blanca. —Mamá... ¿estás bien? —preguntó, asustada. —Tengo mucho frío — respondió. Y hasta su voz había perdido el color.
Su rostro estaba mortalmente pálido, su cabello descolorido y sus rasgos parecían estar borrándose de la piel cada vez más blanca.
—Mamá… ¿estás bien? —preguntó, asustada.
—Tengo mucho frío — respondió.
Y hasta su voz había perdido el color.
10
Encontró a su padre en medio de un campo, sentado sobre una piedra y temblando bajo su grueso abrigo. —Papá… ¿estás bien? —preguntó.
—Tengo mucho frío —respondió. Y su voz sonaba pálida y descolorida, como su figura entera.
11
Todos los vecinos temblaban bajo sus pesadas ropas de invierno; todos observaban ensimismados un punto cualquiera frente a ellos, como si no comprendieran qué había ocurrido. Y, por más que preguntaba, una y otra vez obtenía la misma respuesta:
—Tengo frío.
Y aquellas personas pálidas, casi sin rasgos, deambulaban lentamente, arrastrando los pies, carentes de fuerzas, como si hubieran olvidado quiénes eran ni por qué estaban allí. Y por más que la niña buscó, no pudo encontrar ninguna sombra.
Y aquellas personas pálidas, casi sin rasgos, deambulaban lentamente, arrastrando los pies, carentes de fuerzas, como si hubieran olvidado quiénes eran ni por qué estaban allí.
Y por más que la niña buscó, no pudo encontrar ninguna sombra.

Y hasta aquí os puedo contar… ¿Qué os parece? ¿Conseguirá la niña recuperar las sombras que las malvadas brujas han robado?

16 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Elena Casal dice:

    Hola, madrina. Me paso para comentarte que acabo de subir una nueva entrada a mi blog, por si quieres pasarte. Un beso

    1. Uy, WordPress no me avisó de tu mensaje.
      En cuanto tenga un ratito me paso🙂

      Besote

  2. Ays, ahora me has dejado con unas ganas de saber cómo sigue esta historia. Me ha encantado todo: la historia, las preciosas ilustraciones… Me dejo guardadita la entrada para que mañana la vea mi pequeñaja, que seguro que también le gusta. Precioso regalo el que nos has hecho. Y espero que la suerte te acompañe en este bonito proyecto!
    Besotes!!!

    1. Jajaja… Ya sabes que me gusta dejaros con la miel en los labios, Margari…😛
      Enséñaselo a tu peque, sí, y ya me dirás si le gusta. La verdad es que Rael, el ilustrador, es estupendo. A mí la niña me parece una ternura, sobre todo en algunos de los dibujos que hay más adelante.
      Me alegro de que te haya gustado y en breve os contaré más cositas de este maravilloso proyecto…🙂

  3. Me gusta mucho, Vicky. Ya nos contarás más de tu proyecto. Estoy segura de que saldrá adelante. Gracias.
    Juani

    1. Muchas gracias, Juani. No solo os lo contaré, sino que también os lo enseñaré en primera persona😉

      Un besote

  4. Maica dice:

    Felicidades Vicky seguro que es un proyecto precioso y que la niña correrá infinitas aventuras hasta encontrar su sombra….. gracias por el regalo!!

    Curiosamente estando en Menorca empecé a escribir un cuento y el protagonista es un niño y su sombra, aunque nada tiene que ver con tu historia… que casualidades tiene la vida………..¿estaremos conectados de alguna manera?.

    Muchos besitos y ¡¡feliz día del libro!! Yo lo he celebrado escribiendo, lo malo es que se pasó la hora de comer de largo……

    1. Muchas gracias, Maica, y gracias a ti por pasarte…
      Las sombras son un símbolo tan interesante… ¿verdad? Pueden ocultar tantísimas cosas. Eso sin olvidar el arquetipo de La sombra en sí mismo… Es normal que se nos haya ocurrido hablar de ellas a las dos😉
      Y a mí también se m pasa la hora de comer, y la de cenar, y la de dormir… Menos mal que tengo a Jul de policía recordándome que no puedo vivir del aire, que si no…😄

      Besote y… ¡Feliz Día del Libro, escritora!🙂

  5. Elena Casal dice:

    Hola Madrina. Para qué negarlo, tiene muy buena pinta. Estoy convencida de que pasaremos un rato entretenido leyéndolo.
    Yo ahora mismo casi no saco tiempo para seguir escribiendo y publicando, porque, a pesar de que ya tengo finiquitada Prometo no Olvidarme de Ti, hay cosas que siguen sin convencerme del todo.
    Un besazo

    1. Y que además andarás con los exámenes cerquita, y con todo a la vez no se puede… No pasa nada. Cuando lo retomes seguiré pasándome por tu rinconcito para leerte.
      Además, cuando algo no te convenza, no te agobies. Déjalo unos días y después vuelve a leerlo. El tiempo nos da lo que la pasión nos arrebata: perspectiva. Verás que lo leerás de otra forma y descubrirás con más facilidad lo que no te gustaba.

      Besote, ahijada talentosa🙂

      1. Elena Casal dice:

        Suele pasarme, aunque, a veces, me pasa al revés. Escribo algo que me encanta y, cuando lo leo al cabo de un rato, no me convence tanto, así que a veces publico lo primero que pongo

      2. Es que a veces lo primero que escribimos estaba bien y las siguientes versiones están tan retocadas que al final acaban por malograrse. Es lo que yo llamo “recocer” un escrito😉

      3. Elena Casal dice:

        La verdad es que tienes mucha razón. Por eso, en ocasiones, publico lo que me sale en ese momento

      4. Es que a veces, es lo mejor…😉

  6. Narayani dice:

    Sí, seguro que lo consigue!! Peter Pan también perdió su sombra y al final la recuperó😉

    Feliz día del libro desde Chile!!

    1. Jajaja, qué madrugadora, chiquilla… eres el primer comentario de esta recién estrenada entrada.
      Puede que lo consiga, o puede que no, pero desde luego, a nuestra niña la espera una gran aventura…😉

      Feliz Día del libro desde el otro lado del charquito… y ya me contarás qué tal te va por esas tierras extranjeras🙂

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