Oscuro Romanticismo

La vida de Edgar Allan Poe

Retrato de Edgar Allan Poe

Encontré a Poe en una biblioteca hace mucho tiempo, cuando tenía apenas 11 años y sus relatos me dejaron impactada, ya que a pesar de ser “de terror” (romanticismo oscuro) manifestaban una gran belleza. Eran relatos breves que, sin embargo, me dejaban a menudo pensando, ahondando en ellos, en sus atmósferas y ambientes.

Luego conocí su desdichada vida y mi admiración por él creció. De vez en cuando, para inspirarme, sobre todo si no tengo mucho tiempo, retomo alguno de sus relatos.
En algunos casos he escuchado y leído comentarios que me han sorprendido acerca de si debería haber trabajado en algo lucrativo en lugar de intentar vivir de sus escritos, de si debería haber acabado sus estudios universitarios, su carrera militar…

Opinar acerca de vidas que ya han concluido, conociendo su final, su trayectoria, hablando de ellas desde la distancia, me parece tremendamente injusto, como si nos colocara en un nivel de superioridad moral que, en realidad, no merecemos. Son juicios a la ligera en los cuales no buscamos conocer ni comprender por qué las personas toman ciertas decisiones en determinados momentos.

En el caso de Poe, resulta complicado por la lejanía temporal, más de 100 años nos alejan de él, lo cual supone que la

sociedad ha cambiado notablemente y que lo que hace un siglo resultaba escandaloso o terrible hoy en día, sin embargo, resulta cotidiano o, cuando menos, normal.

Por ello, quiero hacer algo de justicia relatando su vida, explicando cuáles fueron las encrucijadas terribles a las que tuvo que enfrentarse para que así quizás comprendamos la tristeza, la soledad y el miedo que sin duda definieron su trayectoria vital.

Si leemos las cartas de Poe y analizamos su vida, veremos que probablemente ese abismo en el que pareció sumirse al final de su vida, del que tanto se habla,  ya se había abierto en su temprana infancia, con el abandono de su padre y la muerte de tuberculosis de su propia madre, separado de sus hermanos y criado por una familia ajena, por caridad, ya que nada les quedó en herencia de su madre, salvo un retrato y un joyero… vacío.
Su padrastro, un hombre colérico con numerosas relaciones fuera del matrimonio y algunos hijos naturales, supuso una notable influencia en el pequeño Edgar. Su madre, sin embargo, le quiso con adoración. Le dieron una educación académica importante, pero nunca le adoptaron formalmente. Quizás por ello, y por la falta de su madre natural, el primer amor de Edgar fue la madre de un compañerito de colegio… mujer que, desgraciadamente, murió al año siguiente.
Ya en la universidad, que pronto abandonaría, se hizo aficionado al juego y sus deudas le llevaron a una ruptura completa con su padrastro, que ni siquiera tuvo a bien informarle de que su madrastra, la señora Allan, estaba gravemente enfermo. Edgar supo de su muerte y tan solo pudo acudir al día siguiente del funeral. Esta nueva muerte sin duda le marcó profundamente. Unos años después, también falleció su hermano mayor. En aquella época, en EEUU, donde vivía tras abandonar su carrer militar, atravesaba una grave crisis económica; además, no existía una ley de copyright como la actual, por lo que vivir de la literatura era algo complicado, y no obstante, Edgar decidió intentarlo, pues era lo único que en verdad llenaba su vida. Por ello, vivió situaciones económicas humillantes en las que incluso llegó a faltarle la comida.
Al año siguiente de la muerte de su padrastro, contrajo matrimonio con su prima adolescente. A pesar de los apuros económicos, continuó escribiendo, y en esta época aparecen algunos de sus mejores cuentos. Por desgracia, su joven esposa murió, también de tuberculosis, y su enfermedad llevó al escritor a la bebida, como remedio a la ansiedad que experimentaba ante la grave consunción de su mujer. Su muerte supuso un grave golpe y Edgar comenzó a comportarse como alguien que ha perdido completamente el norte. Unos años después se reencontró con otro amor de juventud, a la que propuso matrimonio. La mujer aceptó tras hacer unas exigencias acerca de su problemática conducta. En este momento se pierde su rastro, y poco después Edgar aparece en las calles de la ciudad comportándose de forma errática, muy angustiado, vistiendo ropas que no eran suyas, por lo que se le traslada al hospital, donde muere cuatro días después.
En sus cartas de esta última época se alternan los estados de exaltación y los de depresión propios de un trastorno maníaco-depresivo (bipolaridad), durante los que incluso manifestaba un intenso deseo de morir.
Aunque sí que Poe fue aficionado a la bebida, la idea errónea de su drogadicción proviene de los escritos de R. W. Griswold, un editor y crítico que siempre mostró una profunda aversión por el escritor y que, curiosamente, se convirtió en su albacea a su muerte.
Esta es, en fin, la historia de uno de los autores clásicos que más han influido en mi obra. ¿Quizás la muerte de todas esas mujeres de su familia a las que tanto había amado, incluyendo su primer amor marcaron su carácter de forma trágica? No olvidemos que la muerte de mujeres jóvenes y bellas aparece a menudo en sus cuentos. ¿Pudo tanta desgracia arrastrarle por un camino de autodestrucción que concluyó trágicamente el 3 de octubre de 1849 en las calles de Baltimore?

Reflexionemos, antes de juzgar.

10 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Mary dice:

    ¡Hola Vicky!
    Hacía mucho que no me pasaba por aquí… ¿Qué tal todo? ¿El veranito bien? :3
    Bueno, me alegra ver que sigues escribiendo cosas… Ya me pasaré más de vez en cuando.😀

    ¡Nos leemos~!

    1. Hola, Mary, artistaza
      Efectivamente, hacía mucho que no nos veíamos. El veranito aquí, en Madrid es terrible. Hace un calor horroroso, pero bueno, como todo, pasará y llegará el invierno con su viento gélido y sus nieves. Al menos, a pesar del calor, puedo seguir escribiendo😉
      Tu compañera Elena también se pasa por aquí de vez en cuando y está escribiendo una historia capítulo a capítulo… ¡Cuánto tesón!
      Gracias por tu visita… ¡Ahora yo te debo una!

      Besotes

  2. Elena94:) dice:

    Ya está publicado el primer capítulo de mi historia en el blog, para cuando quieras y puedas pasarte. Un beso y gracias por los consejos.🙂

    1. Estupendo, Elena.
      Pues allá voy a leer ese primer capítulo… ¡Nos vemos en tu espacio!

  3. Elena94:) dice:

    Pásate cuando quieras, porque lleva escrito desde ayer. Un beso

    1. Pues para allá que voy😉 ¡Nos vemos en tu rinconcito en un pispás!
      Besotes

  4. Elena94:) dice:

    Hola Vicky, al fin llegué del campamento. Estoy bastante cansada, así que hoy no escribiré mis andanzas en el Valle del Jerte. Lo escribiré mañana, cuando ya esté más descansada del viaje, bastante largo por cierto.
    Lo importante es que me lo he pasado bien y he conocido a bastante gente maja.
    Bueno, guapa, me voy a poner al msn para agregar a algunos de los acampados. Un besazo y cuídate

    1. Genial, Elena
      Pues bienvenida de nuevo, descansa, repón fuerzas y ya nos contarás a todos todas esas experiencias maravillosas que sin duda has vivido merecidamente en tu campamento.

      Un besazo

      1. Elena94:) dice:

        Me voy a poner a hacer un resumen en mi blog de esos maravillosos días, cuando tengas un hueco ya te pasas y, si quieres, comentas. Ya he repuesto fuerzas, porque ha sido un viaje bastante largo y lleno de sonrisas y lágrimas

      2. Estupendo, Elena, claro que me pasaré😉
        Y espero que esas lágrimas hayan sido de pena por tener que dar fin a un viaje maravilloso.

        Besotes

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