La Anjana Enamorada (VIII)

8. Un nuevo habitante del bosque

Al día siguiente de recuperar a Noibe, Laro recordó lo que le había contado Acuana y, dispuesto a ayudar a la bondadosa hechicera, corrió hasta la cueva. Sorprendentemente, a pesar de que ya era verano en el valle, la cima de la montaña permanecía cubierta de nieve, por lo que el ascenso le resultó casi imposible en algunos tramos. Cuando sus pies resbalaban, Neco se apretaba junto a él, ofreciéndole su fuerte lomo como apoyo y así, poco a poco, al finalizar el día, llegaron a la entrada de la cueva.
En la gran sala, allí donde habían conocido a Acuana y a Irián, les aguardaba una terrible sorpresa. La hechicera permanecía sentada, convertida en una hermosa estatua de piedra, con un pequeño gatito de mármol enroscado en su regazo.
Apenado, Laro los contempló sin saber muy bien qué hacer, hasta que Neco cogió entre sus fauces el libro que reposaba en la mesa, aquel libro que Laro recordaba que estaba escrito en una extraña lengua. Y entonces volvieron a su memoria las palabras que la mujer había dicho: el olvido, era la peor de las muertes. Y pensó que quizás, si alguien recordaba…
Apretando el libro contra su pecho, Laro regresó a su casa a la carrera.

______________________________

Unos días después, Noibe y Laro subieron a su lago y encontraron a la mozuca aguardándoles.

– Hola, Laro… Noibe- les saludó. – ¿Sigue Miranda leyendo el libro de Acuana?

– Está traduciéndolo, para que todos los habitantes del pueblo puedan leerlo… Bueno, los que sepan. A los que no, se lo pueden contar los otros.

– Hay alguien que quiere veros…- dijo la ninfa, señalándoles algo tras ellos. Al volverse, vieron a las once Anjanas del bosque, que los miraban con expresión grave.

– ¿Qué ocurre?- preguntó Noibe preocupada.

– Has roto una regla, una norma muy importante, Noibe, y lo has hecho a sabiendas del gran castigo que tendrías que padecer, ¿verdad?- la reprendieron.

– ¿A qué se refieren?-Preguntó Laro confundido.

– Las Anjanas no debemos enamorarnos, y menos de un humano… ¡Está prohibido! – Explicó una de ellas.

– Lo sé… Pero no pude evitarlo- se disculpó Noibe- El amor no es algo fácil de controlar…

-Deberías haberte apartado de ese humano mientras estabas a tiempo, ¿no crees?- continuó la más mayor de las Anjanas.

– No pude. Además, él me ha salvado la vida arriesgando lasuya…

– De no haber estado con él, Messorina no habría podido engañarte…

– Anjanas- les llamó la mozuca- Olvidáis que es gracias a Laro que no habéis desaparecido…

– ¿Cómo?- preguntaron las demás, extrañadas. De ese tema nada sabían.

-Yo le hablé de mi libro- Acuana apareció en el centro del grupo- Y él volvió a mi cueva para cogerlo y descifrarlo. Así, la gente
del pueblo ha sabido de los ancianos seres del bosque. Por eso estamos aquí. De otro modo, ninguno de nosotros existiría hoy.

– ¿Es eso cierto, Laro?-Le preguntó la Anjana que parecía mayor que las demás.

– Bueno… sí, más o menos…-contestó él un poco avergonzado.

– Eso lo cambia todo, ¿no creéis, hermanas?

Todas las Anjanas contestaron afirmativamente y formaron un círculo alrededor de Laro y Noibe. Se tomaron de las manos y comenzaron a susurrar un hechizo.

– Dado que tú eres humano, tu destino es morir, y dejar a Noibe, pero si tu amor es lo suficientemente fuerte, pastor, esto es lo que el círculo mágico de las Anjanas te ofrece: te volverás inmortal y vivirás para siempre en este bosque con tu amada y serás llamado el Musgoso, ayudarás a los otros pastores como tú, les avisarás de los peligros y evitarás que pierdan el camino hacia sus casas. ¿Estás de acuerdo? ¿Es eso lo que deseas?

Laro tomó entre las suyas las manos de Noibe.

– De todo corazón – dijo.

Entonces el círculo se llenó de una luz blanca que rodeó al pastor y le transformó en un hombre, vestido de hojas y musgo.

La Anjana más mayor, que parecía la jefa, le dio una flauta, su flauta, que ellas habían acabado de tallar mágicamente.

– Con este instrumento harás una música maravillosa con la que guiarás a los mortales por el bosque. Ahora, puedes irte con Noibe, y que la felicidad camine siempre a vuestro lado.

Y, así, Laro vivió con Noibe en el bosque por toda la eternidad, y fueron tan felices como predijo la Anjana.

Miranda creció y se hizo mayor, y era tan hermosa, que las gentes del pueblo murmuraban que ella también era hija de alguna Anjana, y se dedicó a contar la historia de los bosques a todo aquel que quisiera escucharla.

Y aún hoy, amigo mío, si subes al bosque, oirás la flauta de Laro, que te guía en tu paseo, cuidando de que tampoco tú te pierdas en su espesura.

Y quién sabe, quizás, si tienes suerte, y tu corazón es puro, puedas ver una hermosa muchacha, con los cabellos brillantes como el oro y los ojos del color del cielo en verano, y puede ser que a ti también, te arrebate el corazón

… una Anjana.

Capítulo 7. El Contrahechizo


Para mi preciosa Miranda

Por que un día creas que, aquello que deseamos,

tan solo está a a un sueño de distancia

Santander, junio de 1996

10 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Elena94:) dice:

    Una pregunta: ¿qué será lo próximo que escribas?

    1. Pues ahora mismo ando liada construyendo la estructura de mi segunda novela, aunque sacaré ratitos para subir post con cosas de mi día a día.

      1. Elena94:) dice:

        Tengo ganas de seguir leyendo cosas tuyas, yo también estoy liada, así que no sé lo que podré escribir.
        Me queda poco para acabar la novela

      2. Hola, Elena
        Me alegro de que estés tan centrada en tu novela, ya me avisarás cuando la acabes para echarle un ojo😉
        Si quieres continuar leyendo a ratitos puedes visitar mis otros cuentos en la categoría “Pequeñitos, que no diminutos”. Yo seguiré sacando ratitos para seguir escribiendo.

        Un besazo y espero noticias tuyas

  2. narayani dice:

    Estarán contentas tus sobrinas con lo que les escribiste, no?
    Muy bonitos los dos cuentos. Me han gustado mucho🙂
    Un beso,
    Fani

    1. Sí, la verdad es que los escribí siendo ellas muy pequeñas (6 y 7 años, aproximadamente) y saberse protagonistas de los cuentos les motivó bastante para lanzarse a la lectura.
      Me alegro de que te hayan gustado.

      Un besazo

  3. Elena94:) dice:

    Vicky, esta es otra historia que me ha vuelto a encantar. No sé como lo haces, pero consigues que me enganche a tu escritura.
    Que ganas tengo ya de acabar mi historia. Está quedando muy bonita (que voy a decir yo de mis escritos), eso es lo que me dice mucha gente

    1. Pues me alegro mucho de que te haya gustado. Yo también tengo ganas de leer esa historia tuya, que seguro que es estupenda (ay, esa confianza, que falla un poquito, por lo que veo… :P).
      Un besazo enorme y muchísimo ánimo con tu historia.

  4. Davicillo dice:

    Mis disculpas… que me faltaba por leer este capítulo (puedes decirlo… he sido un impaciente).
    Ahora sí que me voy a la cama.
    Besos.

    1. Jajaja, ¡pero qué prisas! Va a ser que ya estás medio dormido.
      Dulces sueños, besotes y hasta dentro de un ratito en la ofi…😉

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