Noche de San Juan (V)

5. El Culebre

La cueva del Culebre era bastante horrorosa. La entrada estaba llena de huesos y porquerías, y olía que apestaba. Lauri se tapó la nariz.

– ¡Vaya! Ahora sí que me alegro de haberte traído conmigo…

La niña encendió la linterna y entró en la cueva, con el animalito agarrado a su camisón.

La caverna parecía vacía, y en la entrada solo encontró un puchero volcado.

Continuó avanzando y, a medida que se adentraba más y más en la galería, sentía más y más frío.

– ¡Qué raro!- se dijo Lauri – A ver si te has equivocado de cueva, trastolillo… – Pero tal y como el bichillo se agarraba a su ropa, todo tembloroso, estaba claro que no se había equivocado.

De pronto, Lauri se chocó contra algo muy, pero que muy frío.

– ¡Ay! ¡Qué golpe!- Se quejó. Dirigió el haz de luz hacia adelante… y entonces vio al culebre.

Lauri dejó escapar un gritito, y el trastolillo salió corriendo, pero la niña le agarró por el rabito.

– ¿A dónde vas tú, cobarde? ¡Querías abandonarme!

El pobre animalito temblaba tanto y le entrechocaban tanto los dientes, que parecía una castañuela. Clac, clac, clac, sonaba. Y
tenía los ojos tan abiertos, que parecían dos canicas a punto de salir rodando.

Para entonces, Lauri ya se había dado cuenta de que algo iba mal en esa cueva. ¿Por qué no les había atacado el monstruo? Ni siquiera se había movido… Desde luego, no era en absoluto normal.

En ese momento, la niña oyó un extraño ruido: slurp, slurp. Iluminó con la linterna al monstruo y vio… ¡Que se había convertido en un polo de monstruo! Y el trastolillo, que era muy goloso, le estaba chupando un pie como quien se come un helado.

– ¡Agh! ¡Qué asco!- gritó la chiquilla. Y apartó al animalito de un empujón. – ¿Pero tú eres bobo? – le recriminó – ¿No te das cuenta de que es el Culebre? Pobrecito… se ha quedado helado. Y yo que necesitaba una escama…- le miró, pensativa- pero claro… se me va a derretir mientras busco el dichoso caldero de las brujas…

Entonces oyó un ruido metálico que provenía de la entrada de la cueva. Suspiró. ¿Es que el trastolillo no se paraba nunca quieto?

¡Clang, clang!

Lauri apuntó con la linterna y vio el trasero peludo de su compañero saliendo del puchero. “Un caldero… la cueva del Culebre…” pensó ella,  acercándose con cuidado.

El trastolillo salió del calderoo con el hocico sucio de un extraño polvo que brillaba en la oscuridad y estornudó.

Lauri se fijó en unas setas de aspecto venenoso que habían crecido en el borde metálico.

“A que he encontrado el caldero de las brujas…” se dijo. Lo puso boca arriba y miró el fondo.

Sobre el metal herrumbroso quedaba un poco de líquido viscoso y maloliente. La niña metió un dedo, tocó los restos de la poción y se lo acercó a la nariz. ¡Puagh! ¡Olía fatal! Seguro que eran los polvos de las brujas.

Así que echó dentro la lágrima de la sirena, que brilló en la oscuridad como un rayo de luna, y luego le quitó una escama de hielo al culebre y también la echó en el caldero.

La mezcla se iluminó con un destello azulado que parecía palpitar.

– Vale, ahora sólo falta un soplo de los ventolines y un pelo de esas horribles brujas.

Lo de los ventolines no le parecía ni tan difícil. Al fin y al cabo, hablaban con Lantarón, así que seguro que eran buenos y querrían ayudar, pero lo de las brujas… Y de pronto tuvo una idea fantástica: ¡El trastolillo era un ladrón por naturaleza!, lo había dicho la sirenuca…. Y miró al trastolillo así, con cara de niña buena.

El trastolillo se puso las manos tras la espalda y se balanceó sobre sus zarpitas con pinta de inocente… no le gustaba la expresión de su amiga.

– Trastolillo bonito, trastolillo bueno…- trató de convencerle, melosa- ¿A que vas a hacerme un favor pequeñísimo?

El animalito dijo que sí con la cabeza, un poco dubitativo.

– Bien… debemos despertar a la Anjana… y para ello necesito que me traigas… ¡Un pelo de bruja!

El pobre trastolillo abrió tanto los ojos del susto que parecía que se le iban a salir de las órbitas, y todos los pelitos se le pusieron
de punta… ¡Ping, ping! ¡Cómo! ¿Robarles un pelo a las brujas? ¡Ni loco! Pero Lauri le rascó la cabecita y le hizo mimos hasta
convencerle, y el pobre bichito salió de la cueva en busca del pelo… aunque eso sí, tembloroso de miedo.

Anterior Capítulo 4. Lantarón
Siguiente Capítulo 6. Los Ventolines

___________________

Cuento Los Tres Sabios
Tres sabios que han dedicado su vida buscando a Dios se enfrentan a la muerte, que les concede tres días para encontrarlo antes de regresar y rendirles cuentas. El que demuestre una mayor sabiduría conseguirá una prórroga de tres años. ¿Lo conseguirá el sabio del bosque, el de la montaña o el de la caverna?
_____

Cuento El Robo de las Sombras
En una pequeña aldea todos los habitantes despiertan un día y descubren que alguien ha robado sus sombras. Una niña se lanzará a la aventura para recuperarlas. ¿Lo logrará?
_____

Cuento El Pirata y la sirena
El pirata Morgan, tras muchos años de pillaje y correrías, se enamora de una bella sirena. ¿Logrará conquistar su corazón, frío como las aguas del inmenso océano?
_____

Cuento Más Allá del Séptimo Mar
Una joven emprende un peligroso viaje en busca de un remedio para la misteriosa enfermedad de su enamorado. ¿Logrará hallar la cura y regresar a tiempo de salvarle la vida?
_____

Cuento La Perla Más Grande del Mundo
Dos hermanos se enfrentan a una extraña búsqueda por conseguir la herencia de su padre. ¿Cuán de los dos logrará su objetivo?
_____

Cuento El Abrazo del Mar
Mi cuento favorito, no os cuento más.
_____

Cuento La Anjana Enamorada
Laro, un joven y bondadoso pastor, se enamora de Noibe, la Anjana más bella del bosque. Corroída por la envidia, la bruja Messorina la convertirá en agua. ¿Podrá Laro descubrir la forma de romper el malvado embrujo y salvar así a su amada?
Cuento dividido en 8 capítulos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s