La tenacidad del buey

Supongo que este sentimiento que os voy a describir os suena, porque seguro que vosotros también lo habéis experimentado alguna vez.
Estás escribiendo, quizás has tenido un día no demasiado bueno. De pronto te atascas en alguna frase, se te van las ideas, no sabes por dónde seguir, y te preguntas ¿Para qué hago esto?

La incertidumbre y la inseguridad siempre están ahí, como dos vocecillas molestas que buscan un momento de flaqueza para volver a la carga. ¿Seré suficientemente buena? ¿Realmente tengo talento? o, incluso, en negativo: ¿Y si no soy suficientemente buena? ¿Y si no se fija en mí ningún editor?

Estas dos vocecillas, enemigas y destructoras, buscan una sola cosa: que abandonemos, que volvamos al redil de una vida convencional sin demasiados sueños, que dejemos de considerarnos “especiales” o “artistas” y seamos conscientes de nuestra total y absoluta mediocridad.

¿Qué podemos hacer?
Luchar contra ellas es muy difícil: son espontáneas y completamente incontrolables… ¿o no?
Lograr acallarlas requiere una buena dosis de voluntad, y kilos y kilos de tesón.
Sí, he dicho bien. Tesón.
La única diferencia entre el artista que triunfa y el que no es ésa: la tenacidad.

Quizás seamos tenaces, tengamos talento y le dediquemos a nuestra vocación un montón de tiempo y esfuerzo, y eso no nos garantizará el éxito. Pero de algo podemos estar seguros: Sin tesón NUNCA triunfaremos.

Y, para muestra, un botón:

A Hemingway le rechazaron hasta 27 veces su manuscrito. ¡27 veces! Pero se le ocurrió enviarlo una vigésimo octava vez. Y publicó. Y se convirtió en el escritor que quería ser. ¿Qué habría pasado si se hubiera dado por vencido a la tercera vez? Jamás habríamos disfrutado de El Viejo y el Mar, entre otras obras.

¿Otro ejemplo?
Una mujer en el paro, cobrando un subsidio bastante escaso, con una niña pequeñita, recién separada de su marido, aquejada de depresión crónica, pensando seriamente en el suicidio, sola. Acude por las tardes a una cafetería para conseguir que su hija se duerma. Escribe y escribe cada tarde, quizás para aliviar su tristeza, quizás porque es lo único que se le ocurre hacer en esos momentos de soledad. Al año siguiente logra publicar y se le concede un anticipo para que pueda seguir escribiendo. Cinco años después de vivir en la ruina, deprimida y sin esperanzas vitales, esta mujer se hace millonaria gracias a sus libros. Su nombre es J. K. Rowling.

Ahora vemos estos ejemplos y pensamos “hombre, claro, era Hemingway” o “bueno, es que escribió Harry Potter”.
Pero, sin duda, Hemingway no era consciente de la fama que llegaría a conseguir, y está claro que Rowling no imaginaba que se convertiría en multimillonaria gracias a un libro. Ambos pasaron, como muchos otros, grandes dificultades y momentos muy duros antes de lograr ver la luz al fondo del camino.
Para bien o para mal, no existe una bola de cristal en la que podamos ver qué va a ocurrir en nuestro futuro. De lo contrario, no tendría tanto mérito. Pero todos tenemos algo en común con estos grandes y exitosos escritores: Todos tenemos un sueño. Y todos deberemos luchar por él.

Y por ello debemos ser tenaces, acabar nuestra obra. Una obra inconclusa para un escritor novel desconocido es como no tener nada. Nadie creerá en nosotros si no hemos sido lo suficientemente constantes y esforzados como para acabar nuestra novela.

Y luego viene la parte difícil y desagradable: Hacer que alguien conozca nuestra obra.
Y esto, por desgracia, consiste en patear editoriales, presentarnos a concursos, consultar a agentes… Es aburrido, desmoralizador y, además, nos hará perder mucho tiempo, pero recordad:

A Hemingway le rechazaron más de veinte veces y aún así persistió. ¿Cuántas veces lo intentaremos nosotros?

Besos, inspiración y tesón para todos
Victoria

4 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Carolina dice:

    Excelente tu post y esa dosis de optimismo que infundes… siempre soñe ser escritora, pero ahora me conformo con escribir en mi blog, lo hago porque me gusta, aunque nunca he pensado en publicar ningun libro… Pienso “con tantos libros que hay en el mercado a quien le va a interesar algo que yo escriba” pero bien, tal vez uno deberia escribir porque le gusta, aunque la motivacion de un escritor es encontrar quien te escuche. Adelante con tus propositos… espero leer tu libro.

    1. Hola, Carolina
      Bienvenida a mi rinconcito.
      Efectivamente, yo creo que si te gusta escribir, no debes dejarlo. Puede que algún día logres publicar o no, pero lo importante es que disfrutes recorriendo el camino mientras llegas a tu meta. Creo que precisamente ese disfrute, ese placer que experimentamos cuando hacemos lo que de verdad nos gusta, es lo que nos ayuda a continuar firmes frente al desaliento.
      Estoy segura de que con tu blog llegas a mucha gente a la que ofreces algo interesante que leer. ¡El resto llegará si de verdad así lo deseas, sólo tienes que lanzarte!
      Espero continuar viéndote por aquí, por mi parte, prometo seguir de cerca tu blog.

      Un beso y ánimo con tu escritura
      Victoria

  2. Luis Bartolomé dice:

    Pues… qué quieres que te diga! Eres… cómo decirte… eres una chica-prozac, es decir, eres la píldora que uno debe leer para salir del abismo cuando el bajón de moral nos entierra en lo más profundo. Hemingway 27 veces, tú no sé cuántas serán, pero seguro que con esa fuerza que llevas dentro lo conseguirás, y más bien pronto que tarde. Esa fuerza interior tuya es un tesoro. Enhorabuena.

    1. Hola, Luis
      Ante todo, bienvenido a este mi pequeño saloncito literario donde, día a día, intento contaros una historia.
      Muchísimas gracias por el comentario. Vosotros sois verderamente mi prozac, pues saber que estáis ahí, día a día, visitando este pequeño espacio, hace que, al llegar a casa después de un largo y cansado día de trabajo, se me ilumine el rostro y se me pinte una enorme sonrisa antes de ponerme a escribir a toda velocidad y con mis ilusiones al 100%.
      Vosotros sois los que ponéis una chispa en mi mirada, y me hace muchísima ilusión saber que, quizás, puedo contribuir de la misma forma.
      Gracias por seguir ahí

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s